'El cuadro', un proyecto de David Trueba

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Entrevista a David Trueba, el conversador que en sus ratos libres crea arte de todo tipo

Hoy hemos tenido la suerte de poder entrevistar a David Trueba y conocer un poco más El cuadro. Aquí os dejamos la entrevista para que descubráis el proyecto de la mano de su director:

1.- Vivimos una época de recortes y de apuesta de valores seguros. Según has comentado recientemente en algunas entrevistas, te has encontrado con problemas a la hora de levantar ciertos proyectos de envergadura, viéndote incluso en la tesitura de “tirar por el camino de en medio”. En Madrid 1987 te encuentras con que las productoras y televisiones dudan del potencial comercial y te privan de la posibilidad de acceder a un público mayoritario.
El hecho de encontrarte con estas piedras en el camino, ¿te hace reconsiderar el formato de tus siguientes obras? ¿Es este el caso del formato escogido para El cuadro o más bien se trata de un proyecto completamente personal?

El formato va siempre unido a la esencia del proyecto. En el caso de El cuadro no tuve ninguna duda de que habría de ser así. Es verdad que las condiciones de la industria en España te obligan a trabajar en proyectos así sin elementos de producción, abandonado por las televisiones y la producción. Pero no tiene por qué dañar el contenido de lo que filmas. Es más, puede obligarte a esmerar tu presentación. Podríamos especular con otras posibilidades, con otro mundo, pero sería un esfuerzo sin interés. El mundo en que vivimos es cómo es. Tu trabajo es imponer, por encima de esos condicionantes, tu criterio personal y creativo.

2.- Me ha llamado la atención que tanto en tu proyecto televisivo ¿Qué fue de Jorge Sanz? como en el documental El cuadro, prima más el saber esperar que el cerrar el tema de manera comercial. En alguna ocasión has llegado a decir que estarías dispuesto a rodar a lo largo de 24 años 4 o 5 capítulos de ¿Qué fue de Jorge Sanz? y, que eso le aportaría más a tu proyecto. Encontramos gran similitud en El cuadro. Rodado entre 2008-2009, tres años después sigue sin tener el final grabado (aunque sí predestinado). Estas licencias en aras de la libertad creativa, ¿crees que te cierran las puertas a proyectos más comerciales o a financiaciones más importantes?

Soy una persona sin prisa en mis proyectos. Me he dado cuenta de que incluso mis novelas, más o menos consumen una década. Así que cada vez más me planteo los proyectos a cinco o diez años vista. En mi cabeza los voy ordenando. Luego, en cambio, a la hora de trabajar soy muy ansioso y me molesta mucho la gente ineficaz o que tiene la tendencia a hacerte esperar o frenarte. Lo que no me dejo es imponer los tiempos por los demás. Claro que los canales de televisión quieren una segunda temporada si algo funciona, pero has de pensar en ti y en lo que estás haciendo y construir en tu cabeza las cosas tal y como te gustaría que fueran. Pasa a menudo en la industria cultural, es muy fácil dejar que los plazos los pongan los comerciantes y no los autores. Yo creo en el autor que también elabora sus propios plazos, incluido el momento en el que te gusta sentir la presión de la entrega, la necesidad de terminar, de poner punto final. Somos así de contradictorios.

3.- Sabemos que la idea de El cuadro surgió a partir de la visita al taller de los hermanos Santilari. Como ya conocías su obra ¿qué te llamó tanto la atención en el taller para que decidieras emprender este proyecto?

Que rodeados como estamos de una ciudad sobrecargada de estímulos, publicidad, graffitti, escaparates, pantallas, pintadas, carteles, ellos se refugiaran en su estudio a ver nacer y crecer una estampa, un retrato, un bodegón o un instante de algún personaje capturado en la intimidad. Me parecía un esfuerzo de hormiga, titánico, alejado del ideal de artisteo que se ha impuesto en nuestros ideas. Me gustaba filmar eso.

4.- Por otro lado, ¿la elección del cuadro Ell@ para la realización del documental viene dada por la casualidad del momento? Entendemos que lo importante no era el resultado final (daría igual el cuadro) si no el concepto de estar presente en la creación de una obra, pero ¿crees que el resultado final de la obra Ell@ viene condicionado por la presencia de la cámara durante el proceso de creación? Es decir, si uno “altera” las condiciones “naturales”
de trabajo del pintor ¿altera el resultado final de la obra?

Fue en el momento en que decidimos filmar algo cuando Josep Santilari me explicó el cuadro que tenía en la cabeza. Partimos pues de ahí, me gustó esa idea y cómo se desarrollaba desde el punto cero al final. Mi trabajo cuando filmo es tratar de no interponerme en los demás. Lo hago también cuando filmo con actores que recitan un guión, trato de que no sientan a la cámara, que se olviden de mí, de que estamos todos haciendo una película. Que incorporen el momento a su propia vida, como una escena más que viven en la realidad, y disfruten del rodaje como quien disfruta de un momento intenso en su intimidad.
Es mi forma de trabajar y creo que fue una ayuda para que los Santilari no repararan demasiado en mí ni se convirtieran en actores, aunque es inevitable que todo lo filmado se convierta, inmediatamente, en una ficción de sí mismo.

5.- Eres un artista polifacético, un hombre orquesta. Realizas cortos, haces de productor, de director, de escritor y de columnista. ¿Con qué te sientes más cómodo y cómo lo compaginas todo?

Con el conversador. De todos mis trabajos con el que más disfruto es con el conferenciante si es un diálogo entre personas interesantes. Me gusta charlar.
Los otros trabajos los hago con enorme dedicación y también placer. Pero creo que si me pagaran bien por tan sólo charlar y estar de conversación sería capaz de renunciar a todo lo demás.

6.- Tu anterior película (Madrid 1987) y El cuadro están ambas rodadas en una habitación. La primera en un baño y, la última, en un estudio/taller. ¿Ha sido por circunstancias de presupuesto, por casualidad o es una nueva tendencia tipo Buried (Enterrado)?

Ha sido una casualidad. En Buried tuve la sensación de que el ataúd era demasiado grande. Mi próxima película transcurre en Almería en espacio abiertos y no es una reacción. Se dan así las cosas. Vas de una a otro y no tienes ni idea de las implicaciones personales que se derivan de ello. Lo digo en serio, no controlo mi imaginación. Dejo que fluya y me pongo a su servicio. Soy un empleado de mis personajes y sus historias.

7.- Finalmente, y a modo de curiosidad, queríamos preguntarte ¿qué te ha resultado más difícil trabajar, un guión de ficción o este documental?

Un guión de ficción me resulta más difícil, porque no tengo delante la maravilla de los hermanos Santilari pintando. Cualquiera podría haber filmado lo que yo he filmado si se hubiera tomado la paciencia de acudir a visitarlos durante dos años y medio.

¡Gracias, David!

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